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Coloca tierra preparada CULTIVA dentro de la
maceta de barro hasta 4 cm por debajo de la orilla y agrega agua hasta
saturar las paredes y humedecerla por completo |
Coloca no más de 5 semillas (previamente remojadas
en agua) lo más separadas posible y presiónalas ligeramente con tu dedo
para hundirlas no más de 1 cm |
Cubre las semillas con poca tierra para evitar que
las semillas se ahoguen. El nivel de la tierra deberá de seguir 4cm. por
debajo de la orilla para poder agregar más tierra conforme las plantas
se vayan desarrollando |
Coloca la maceta en un lugar con luz pero no
directo al Sol y conserva siempre húmeda la tierra en especial durante
la germinación. De todas las plantas la más fuerte es la que deberás
cuidar más. Conforme ésta crece, guíala con varitas o palillos de madera
para evitar que ésta se caiga y pueda tomar mayor fuerza. Lo mejor del
proceso es cuando ves tu planta florear!
Cuando las plántulas haya crecido aproximadamente 10 cm. de altura,
deberás transplantarlas para que puedan desarrollarse plenamente y dar
frutos.
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Prepara un hoyo en el jardín o macetón más grande.
Afloja la tierra alrededor de la planta y jálala con mucho cuidado para
que parte del sustrato se mantenga adherido a la raíz |
Planta la mata con una separación de al menos
20cm. entre plantas y cubre bien las raíces con tierra preparada (50%
tierra negra y 50% humus Cultiva) |
Humedece bien la tierra alrededor de la mata y
guíala con varas de madera para evitar que ésta se caiga y pueda tomar
mayor fuerza. |